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Materiales Históricos de la Patagonia Austral
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Guía Comercial de Magallanes, 1918
sobre la administración pública, comercio e industria

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Medicina Veterinaria
(Pequeña Guía Práctica)

Indicamos las causas de las enfermedades con la abreviatura Cs.; los síntomas que las caracterizan, con la abreviatura Sínt.; y el tratamiento, con la abreviatura Trt.

Absceso.— Tumor que contiene pus o materia. Casi siempre los abscesos son debidos a los microbios. Cs..- Contusiones, picaduras, infecciones. Sint.: Tumefacción viva, dolorosa, primeramente dura, luego blanda, fluctuante, acompañada de hinchazón, de empastamiento. Trt.: Al principio cataplasmas o aplicación de pomadas emolientes. Cuando el absceso es fluctuante, punción e inyecciones antisépticas de lisol en la cavidad.

Aftas.— Vesículas desarrolladas sobre la mucosa bucal (Véase fiebre aftosa).

Alifafes.— Vejigas o tumores acuosos, que suelen formarse a las caballerías en los corvejones. Cs.: Linfatismo, reumatismo, esfuerzos. Sínt.: Tumefacciones más o menos voluminosas, blandas, fluctuantes, ordinariamente sin dolor, situadas en algunos puntos de esas regiones. Trt.: Fricciones vesicantes, cauterización.

Anasarca.— Especie de hidropesía, producida por una infiltración serosa en el tejido celular. Cs. Frío, infecciones. Sínt.: Tumefacciones edematosas múltiples sobre el pecho y el vientre, infarto de los miembros y de la parte inferior de la cabeza, pequeñas manchas rojas sobre la mucosa de las cavidades nasales y la del ojo. Trt.: fricciones y tópicos estimulantes sobre las partes entumecidas. Al interior: café, té, alcohol, inyecciones subcutáneas de pilocarpina.

Anemia.— Estado mórbido, en el cual la proporción de los glóbulos rojos de la sangre es inferior a la normal. Cs.; Alimentación insuficiente, trabajo excesivo, enfermedades anteriores. Sínt.: Debilidad, delgadez, palidez de las mucosas, sobre todo la del ojo, desarreglos digestivos. Trt.: Buena nutrición, trabajo moderado, tónicos, hierro.

Anemia perniciosa de los perros de jauría.— Afección parasitaria determinada por los anquilóstomas, gusanillos que se encuentra en los intestinos delgado. Sínt.: Debilidad, delgadez, palidez de la mucosa ocular, expuicion sanguinolenta, sangre por la nariz. Trt.: Cáscara de granado, calomelanos.

Angina.— Inflamación de la mucosa de la laringe y de la faringe. Cs.; Frío, agentes infecciosos. Sínt.: Tos, moquillo de ambas ventanas de la nariz, dificultad en la deglución, sensibilidad de la garganta a la presión, a veces infarto y supuración de los ganglios. Trt.: Bebidas tibias, fumigaciones emolientes, miel, kermes, esencia de trementina.

Apoplegía. — Congestión hemorrágica del encéfalo. Sínt.: Pérdida del conocimiento, abolición de la sensibilidad, parálisis parcial o completa; a menudo muerte rápida. Trt.: Sangría, compresas frías sobre la cabeza.

Artritis.— Inflamación de las articulaciones. Cs.; Reumatismo, contusiones, llagas articulares. Sínt.: Tumefacción caliente y dolorosa en la juntura; supuración, fístulas supurantes. Trt.: Ficciones vesicantes, irrigación continua, inyecciones antisépticas.

Ascitis.— Acumulación de un fluido ceroso en el peritoneo. Cs.: enfermedades del hígado y del corazón. Sínt.: Aumento del volumen del vientre y fluctuación. Trt: punción.

Asma o Huérfago.— Enfermedad caracterizada por la irregularidad de los movimientos respiratorios, por un sobresalto en los ijares y por un rápido cansancio en cuanto se hace trabajar al animal enfermo (Véase Enfisema pulmonar).

Bronquitis.— Inflamación de la membrana mucosa de los bronquios. Cs.: Frió, agentes infecciosos, Sínt.: Tos con accesos, espuicion de color gris por las ventanas de la nariz, fiebre. Trt.: Descanso, fumigaciones tibias, miel, kermes, esencia de trementina.

Carbunco.— Expresión que se aplica a dos enfermedades infecciosas determinadas por microbios, hoy día bien conocidos. Se distingue un carbunco bacteridiano y un carbunco bacteriano:

a. El carbunco bacteridiano o fiebre carbuncosa se ceba en la mayor parte de las especies domésticas y se trasmite al hombre. Es producido por la bacteridia, microbio que penetra en el organismo por la mucosa digestiva o por medio de una llaga cutánea. La bacteridia, examinada con el microscopio, se presenta bajo la forma de un pequeño bastoncillo inmóvil. Da esporos dotados de una extrema resistencia a las causas de destrucción y que perpetúan la virulencia en los terrenos en que se han enterrado cadáveres carbuncosos. Síntomas: Fiebre, abatimiento, estupefacción, cólicos, evacuaciones sanguinolentas, pulso casi nulo. Lesiones: Tumefacción del bazo; sangre líquida negruzca; hemorragias diseminadas en todos los tejidos. Profilaxis: Vacunación por el método de Pasteur.

b. El carbunco bacteriano solo se presenta en la raza bovina. Es producido por el bacterium chauvoei, que también da esporos. Síntomas: Análogos a los del carbunco bacteridiano. Signo diferencial: Tumores formados por extravasaciones sanguíneas en los tejidos subcutáneos. Profilaxis: Vacunación por el procedimiento de Arloing y de Cornevín. Para estas dos enfermedades contagiosas hay que tomar medidas muy severas.

Catarro auricular.— Inflamación de la membrana que recubre el interior de la oreja. Muy frecuente en los perros. Cs.: Artritismo, parásitos. Sint. Agitación continua de las orejas y secreción ceruminosa abundante. Trt.: Jabonaduras con agua templada, inyecciones astringentes o antiparasitarias.

Cojeras.— Irregularidades de las acciones locomotoras producidas por esfuerzos, caídas, golpes, lesiones de los músculos, de los tendones, de los huesos, de las articulaciones, de los vasos y de los nervios. En los miembros anteriores, las cojeras del pié son las mas frecuentes. En los miembros posteriores, los corvejones son donde casi siempre se producen. En cuanto se note la cojera inmediatamente hay que hacer desherrar y examinar el pié; si está dolorido se le rodea con una cataplasma o paños empapados en agua tibia. Las heridas de los tejidos subcórneos son siempre graves; pueden complicarse rápidamente con supuración y gangrena. El veterinario únicamente puede prescribir un buen tratamiento. Las cojeras debidas a alteraciones de los músculos, de los tendones, de los huesos de las articulaciones y de los nervios reclaman tratamientos diferentes. Los medios ordinariamente usados son las fricciones secas o animadas las aplicaciones vesicantes y la cauterización. El salicilato de sosa, administrado interiormente, produce muy buenos efectos cuando la dolencia es de naturaleza reumática. Para las cojeras antiguas del pié, que se han resistido a los medios dirigidos contra ellas, hay que recurrir a la neurotomía. La cojera de los caballos jóvenes, que sobreviene al poco tiempo de empezar a trabajar y desaparece generalmente al cabo de algunas semanas, es debida a una inflamación de los huesos de la caña, provocada por las reacciones del suelo. Las cojeras intermitentes son las que solo se manifiestan en ciertos momentos.

Colección de los senos.— Inflamación supurativa de la mucosa que cubre las concavidades de los huesos del cráneo y de la faz. Síntomas: Moquillo purulento, fétido que sale por una de las ventanas de la nariz, pequeña glándula del lado correspondiente. La colección de los senos debe ser diferenciada del muermo para no confundir ambas enfermedades. Trt. Trepanación e inyecciones templadas en los senos.

Cólera.— Enfermedad microbiana de los pájaros, muy contagiosa, que se revela por la tristeza, soñolencia, coloración violada de la cresta y diarrea. Trt. Aislamiento de los enfermos, desinfección y muchos cuidados en el corral, agua de bebida adicionada de dos gramos de ácido sulfúrico por litro. Vacunación.

Cólicos.— Dolores provocados por las enfermedades de los órganos abdominales, sobre todo por las afecciones intestinales- Cs.: Variaciones bruscas de temperatura, frío, tiempo cálido y tempestuoso, plétora, alimentación excesiva, bebidas heladas, alimentos averiados, alterados por hongos, forraje nuevo, alimentos indigestos, enfermedades inflamatorias y parasitarias del intestino. Sínt.: Tristeza, abatimiento, inquietud, agitación, sudores, pateos; el animal se acuesta boca arriba, posturas diferentes según los casos, movimientos desordenados, sudores fríos al momento de morir. Para ordenar un tratamiento enérgico importa mucho determinar la afección que provoca los cólicos. El veterinario puede, en general, establecer un diagnóstico preciso. Trt. Primeras medidas: pasear el enfermo al paso, preservarlo del frió, hacer sobre el abdomen fricciones secas con un puñado de paja, darle lavativas. Si los dolores aumentan, sangría de 4 a 6 litros, según el tamaño del animal, fricciones con esencia de trementina, sobre la espalda, el brazuelo y los riñones. Interiormente: infusión de té o café con aguardiente (láudano, 10 a 20 gramos) o bebida antiséptica: éter, 15 gramos; alcanfor, 15; asafétida, 15; agua, 1 litro). Los caballos viejos son propensos a padecer cólicos intermitentes, debidos a pelotas alimenticias o a cálculos. Deben estar sometidos a un régimen alimenticio especial: agua cocida, forraje de buena calidad, bebidas farináceas, supresión de la paja.

Corazón (enfermedades del).— Las principales son: 1.° La pericarditis, inflamación simple o específica de la membrana serosa externa del corazón. La pericarditis traumática de los animales de la raza bovina, es producida por los cuerpos vulnerantes deglutidos que se pasan en la panza, atraviesan sus paredes y luego el diafragma, llegan hasta el pericardio y el corazón, órganos cuya inflamación provocan. 2° La endocarditis, inflamación de la manzana serosa interna del corazón que reviste las formas aguda y crónica. Las afecciones del corazón se revelan por sofocación, disnea, desarreglos circulatorios, debilidad y delgadez, que se van acentuando poco a poco. Su diagnóstico solo puede ser hecho por el veterinario. La mayor parte son incurables.

Chancro auricular.— Ulcera corrosiva en la extremidad de la oreja del perro. Ordinariamente sintomática del catarro auricular. Tratamiento: Lociones antisépticas y polvos de yodoformo. Combatir al mismo tiempo el catarro auricular.

Difteria.— Enfermedad contagiosa que se ceba principalmente en las aves de corral. No se desarrolla espontáneamente. Se presenta bajo las formas bucofaríngea., nasal e intestinal. Sint.: 1.° Forma bucofaríngea: Falsas membranas amarillentas, consistentes, cubriendo regiones limitadas de la mucosa de la boca, de la faringe y de la laringe, con o sin ulceraciones de las paredes, desviación de la mandíbula inferior. 2.° Forma nasal y ocular: Evacuación por la nariz, dificultad en la respiración, tumefacción alrededor de los ojos, lagrimeo, falsas membranas amarillentas cubriendo parcialmente el glóbulo ocular, desviación de la mandíbula superior. 3.° Forma intestinal: Diarrea, inapetencia, adelgazamiento. No se debe confundir con una falsa membrana el revestimiento córneo que termina la lengua de los pájaros. La difteria de las aves es radicalmente diferente de la difteria humana. Trt.: Aislamiento de los enfermos y desinfección del corral. A todos loa pájaros que han estado expuestos al contagio darles durante varias semanas un agua de bebida adicionada con 2 gramos de ácido sulfúrico por litro, En la forma bucofaríngea, arrancar las falsas membranas con precaución y embadurnar la mucosa enferma con una solución de tintura de iodo, una parte por dos de agua. En la forma ocular, puncionar las tumefacciones, extraer las producciones diftéricas amarillentas que encierran y embadurnar los tejidos enfermos con la solución yodada; arrancar las falsas membranas que cubre el ojo y hacerle lociones templadas con una solución de sublimado de 1 por 2.000.

Enfermedad de los perros.— Enfermedad contagiosa caracterizada por una afección catarral de la mucosa respiratoria que se llama moquillo. También se presenta una erupción cutánea. Cs.: Contagio. Sint.: Inapetencia, fiebre, secreción mocopurulenta en ambos ojos, erupción pustulosa sobre la piel del vientre y de la parte interna de los muslos, enflaquecimiento, diarrea. Complicaciones: Neumonía, gastritis, disentería, meningitis, paraplejía. Trt. Preservar los enfermos del frío y de la humedad. Régimen lácteo y carne picada varias veces al día. Café, té, aceite de hígado de bacalao, jarabe de protoyoduro de hierro.

Enfisema pulmonar.— Enfermedad crónica del pulmón, caracterizada por una tos seca con accesos, acompañada o no de moquillo, por un sobresalto de los ijares y por estertor que se oye al auscultar. Trt.: paliativo: Supresión del heno, ácido arsenioso.

Enteritis.— Inflamación del intestino. Causas: Frió, tiempo cálido, alimentos averiados. Sint.: Inapetencia, constipación y después diarrea, coloración amarillenta de las mucosas, sequedad de boca. Trt.: En el caballo, alimentos ligeros, harina de linaza, purgantes. En el perro, alimentación láctea, agua de Vichy, purgantes.

Epilepsia.— Enfermedad que se revela por accesos convulsivos variables en intensidad y frecuencia. Es esencial o sintomática. La primera es incurable. La epilepsia sintomática es a menudo ocasionada por parásitos intestinales. Trt.: Varios.

Esparaván.— Tumor que sale en el corvejón de las caballerías. Cs.: Herencia, esfuerzos. Trt.: Fricciones vesicantes, cauterización.

Esparaván seco.— Fluxión convulsiva del corvejón que se produce durante la marcha.

Fiebre aftosa.— Enfermedad contagiosa de los rumiantes. Se revela por un estado febril y por una erupción vesiculosa sobre la mucosa de la boca, sobre los pechos y en los pies. Cs.: El contagio es su única causa. Trt. Cuidados higiénicos, lociones astringentes sobre las partes enfermas.

Flebitis.— Inflamación de las venas. Frecuente en la yugular a consecuencia de una sangría. Cs.: Sangría mal hecha o practicada con un instrumento manchado. Sínt.: Supuración de la llaga de la sangría, tumefacción que sube hacia la cabeza. Trt.: Inyecciones antisépticas, operación.

Fluxión periódica.— Se revela por accesos inflamatorios en los ojos. Particular de los caballos Cs.: Herencia, linfatismo, frío húmedo. Sínt.: Fiebre, lagrimeo, tumefacción de les párpados, sensibilidad muy viva de los ojos; después atenuación de los fenómenos inflamatorios, formación de un depósito en la parte inferior del ojo que vela su transparencia; por último, el depósito se disipa gradualmente. La repetición de los accesos acarrea la pérdida de la vista. La fluxión periódica resiste a todos los tratamientos.

Formas.— Tumores óseos de la región falángea en el caballo. Cs.; Herencia, esfuerzos, contusiones. Trt.: Cauterización, neurotomía.

Fracturas.— Soluciones de continuidad de los huesos y de los cartílagos. Según que la piel de la región en donde se halle el accidente esté o no perforada, se distinguen fracturas abiertas y fracturas cerradas. Las primeras son mucho mas graves que las segundas. Cs.: Violencias exteriores, contracción muscular. Los huesos contusionados, heridos o inflamados, se fracturan fácilmente. Sínt:. Deformación de la región; tumefacción difusa, muy dolorosa; movilidad anormal, crepitación percibida desviando los cabos del hueso roto. Trt.: En los grandes animales, la mayor parte de las fracturas son incurables económicamente y es necesario matar el animal. Las que interesa el cráneo o la columna vertebral acarrean rápidamente la muerte. Las de los huesos de la faz y de las falanges son curables aplicando un vendaje inamovible. En los animales pequeños, y principalmente en el perro, casi todas las fracturas, hasta las que están complicadas con lesiones de la piel. se consolidan en pocas semanas. En las aves, la callosidad se forma también rápidamente cuando los fragmentos del hueso fracturado están estrechamente inmovilizados.

Gangrena.— Mortificación local que sobreviene en los tejidos blancos. Frecuente en la piel y en los tejidos subcutáneos, reviste dos formas principales. La primera sobreviene en los tejidos anémicos, privados de los líquidos que los impregnan normalmente. Cs.: Presiones contínuas ejercitadas sobre una misma región, cauterización, intoxicación por el garrón. Sínt.: Sensibilidad muy viva, tumefacción ligera, luego desecación; hundimiento de la parte mortificada, la cual es prontamente limitada por la supuración y cae. Queda una úlcera de extensión y profundidad variables. Trt.: Afusiones templadas, emolientes, vaselina o vesicantes para activar la eliminación del callo; después preparados cicatrizantes. La gangrena húmeda es la que se produce en los tejidos hinchados de sangre y de líquido trasudado. Causas: Inflamación viva, dificultad en la circulación sanguínea, intoxicaciones, infecciones. Sínt.: Tumefacción enorme, viva, dolorosa; después enfriamiento e insensibilidad de los tejidos mortificados; por último eliminación de éstos por supuración y cicatrización o complicación de septicemia. Trt.: Tópicos emolientes o narcóticos, escarificaciones con el bisturí o puntas de fuego en los tejidos tumefactos, ablación o destrucción con el hierro candente de los tejidos mortificados. Para la gangrena traumática, véase Septicemia.

Gastritis.— Inflamación de la membrana mucosa del estómago. Muy frecuente en el perro. Cs.: Alimentos de mala calidad, bebidas frías, enfermedad en la juventud. Sint.: Tristeza, fiebre, disminución del apetito, vómitos. Trt.: Régimen lácteo, bicarbonato de sosa, agua de Vichy.

Grietas.— Llagas cutáneas, estrechas, lineales, que se presentan ordinariamente en la parte inferior de los miembros, detrás de la rodilla y en el hueco de la cuartilla. Cs.: Artritismo, mala higiene, lodo frío. Sínt. Fisura transversal de la piel, bordes espesos y pelados, ligera supuración purulenta. Trt.: Jabonadura templada, aplicaciones de glicerina, de vaselina lisolada, fenicada o cresilada.

Hernias.— Tumores situados en las paredes de concavidad abdominal, formados bajo la piel, por la salida a través de una abertura natural o accidental de uno de los órganos encerrados en vientre. Las principales hernias observadas en los animales son: 1.° La hernia umbilical, que se presenta en la cara inferior del vientre. Frecuente en los animales jóvenes, es el resultado de la inobliteración de la abertura umbilical; el intestino entra por esta llaga hasta la piel y forma allí un tumor blando, fluctuante más o menos voluminoso, ordinariamente hemisférico. En muchos animales desaparece naturalmente antes que cumplan el año. 2.° La hernia ventral, que puede presentarse en cualquier sitio de las paredes laterales e inferior del abdomen está determinada por las acciones contundentes que desgarran los planos profundos de las paredes del vientre, respetando sin embargo la piel. 3.° La hernia inguinal aguda, que se presenta en las bolsas. Producida por esfuerzos violentos, puede sobrevenir rápidamente la muerte. 4.° La hernia inguinal crónica, debida a la. amplitud anormal del anillo inguinal. La misma localización que la anterior, pero compatible con la vida. Las hernias reclaman la intervención quirúrgica.

Huélfago.— Enfermedad de los animales que les hace respirar mal, que es producida por la parálisis de la parte izquierda de la laringe en la generalidad de los casos. Sólo se observa en el caballo. Cs.: Herencia, inflamación de los bronquios y de los pulmones. Trt. al principio, medicación yodurada contínua largo tiempo. Si el huélfago es antiguo, para los animales comunes hacer la traqueotomía; para los caballos de mucho precio hay que probar la aritenoidectomía.

Ictericia.— Enfermedad debida a la retención en la sangre o a la reabsorción de los elementos de la bilis, y caracterizada claramente por la coloración amarilla de las mucosas. Causas: Frío, alimentos averiados, infecciones. Tratamiento: Alcalinos, purgantes.

Infección purulenta.— Complicación infecciosa de las grandes llagas supurantes, sobre todo de las llagas venenosas. Producidas por microbios, casi siempre ocasiona rápidamente la muerte. Trt. previo: Lavar con frecuencia con soluciones antisépticas las llagas purulentas.

Inmovilidad.— Enfermedad del encéfalo, que consiste casi siempre en la hidropesía de los ventrículos del cerebro. Es una afección crónica incurable. Sínt.: Embotamiento, languidez, apatía. Durante la comida, la masticación a veces se interrumpe. Movimientos incómodos. Si se le hace andar hacia atrás le es imposible o si lo hace le cuesta grandes esfuerzos, arrastrando las patas. Si se le cruzan, el animal conserva la actitud que se le ha dado. No hay tratamiento para esta enfermedad.

Lombrices.— Parásitos intestinales. No sé desarrollan espontáneamente. Los huevos son introducidos con los alimentos o las bebidas. Los síntomas provocados por las lombrices son: cólicos frecuentes, enflaquecimiento, ciertos fenómenos nerviosos. El signo cierto de la helmintiasis es la presencia de lombrices completas o de fragmentos en las deyecciones. Tratamiento: Cáscara de granado, helecho, camala, calomelanos, esencia de trementina, aceite empireumático.

Llagas.— Soluciones de continuidad o heridas de la piel y de los tejidos blandos. Muy diversas. Aparecen a veces sin haber estado precedidas de ninguna irritación local, y entonces están bajo la dependencia de un estado mórbido general. Las llagas sencillas manifiestan una tendencia natural hacia la cicatrización. A veces se reparan rápidamente sin supurar y á veces van acompañadas de supuración. Las llagas virulentas son aquellas en que han sido depositados elementos infecciosos. Tratamiento: a) Llagas sencillas: Contener la hemorragia, lavar cuidadosamente las superficies con una disolución antiséptica, extraer los cuerpos extraños si los hay, aproximar o juntar los bordes por medio de suturas y cubrir la costura con una cura o con vaselina fenicada, o mejor aún con una capa de colodión yodoformado. b) Llagas con pérdidas de substancia: Lavatorios, pomadas cicatrizantes, polvos absorbentes. c) Llagas virulentas: Cauterización fuerte por medio de un ácido, por medio del cloruro de zinc o con el hierro candente. d) Llagas por picaduras de víboras: Desbridamiento, presión sobre los bordes, inyecciones de permanganato de potasa o de ácido crómico (disolución de 1 por 100) en la parte entumecida, alcohol al interior.

Mamitis.— Inflamación de las mamas o tetas. Cs.: Contusiones, infecciones, tuberculosis. Sínt:. Mamitis aguda. tetas entumecidas, ardientes, muy dolorosas a la presión, alteraciones diversas de la leche. Mamitis crónica: induración de una o varias tetas, sin calor local, nada o casi nada de dolor. Algunas variedades de mamitis son contagiosas. Trt.: aplicaciones emolientes en las tetas, emulsiones frecuentes practicadas con suavidad, tubos ordeñadores, inyecciones antisépticas hechas en las tetas.

Mataduras en la cruz.— Se designan con esta expresión todas las lesiones traumáticas desarrolladas en la cruz; pero debe referirse más especialmente a las llagas fistulosas, supurantes que se establecen en esa región. Las llagas y colecciones purulentas de la cruz pueden llegar a ser rápidamente de mucha gravedad. Deben ser combatidas sin pérdida de tiempo.

Meteorismo.— Hinchazón del abdomen, ocasionada por la acumulación de gases. Causas: Ingestión de alimentos que fermentan con facilidad, tiempo cálido. Trt.: En el buey: Al principio, bebida amoniacal (50 a 60 grs. de amoniaco en 2 o 3 litros de agua), paseos, fricciones secas sobre el abdomen; después, punción del rumen, hecha en el lado izquierdo. En el caballo: Punción del intestino ciego (lado derecho).

Modorra.— Enfermedad parasitaria del ganado lanar, determinada por el cenuro, forma embrionaria del Toenia coenurus, que vive en el intestino de los carnívoros. El ganado lanar recoge la infección paciendo la hierba en que hay deyecciones que encierran huevos de tenia, y los perros comiendo cabezas de carneros que tengan modorra. Sínt.: Postración, somnolencia o fenómenos de excitación, desviación de la cabeza, contracciones. Evitar la infección, tratando con energía la teniasis de los perros que guardan los rebaños. Sacrificar los carneros enfermos, destruyendo las cabezas e impidiendo a los perros que las coman.

Moletas.— Tumor en el corvejón de los caballos. Cs.: Esfuerzos, trabajo sobre el empedrado de las calles. Sínt.: Tumores blandos, más o menos extendidos, según que el pié está extendido o doblado; indolentes y uniformemente fluctuantes. Trt.: Hidroterapia, compresión, masaje o presión muscular; fricciones vesicantes, cauterización.

Morriña.— Enfermedad infecciosa, eruptiva, especial del ganado lanar, caracterizada por un estado febril y por placas rojas o pústulas sobre la piel y las mucosas. Aún cuando muy contagiosa, la morriña no ataca de una vez todas las cabezas del ganado infeccionado; lo hace por "grupos" generalmente y no desaparece hasta que han transcurrido muchos meses, habiendo matado de 30 a 40 por 100 de los atacados. La morriña inoculada es mucho menos grave; generalmente su mortalidad no pasa de 2 por 100. Profilaxis: Aislamiento e inoculación.

Muermo.— Romadizo de las caballerías en su primera edad. Se aplica a dos enfermedades: 1.° Enfermedad contagiosa del caballo, que causa estragos entre los caballos jóvenes y que es producida por un microorganismo (Schiltz). Sínt.: Fiebre, postración, inapetencia, tos, moquillo, tumefacción y supuración de los ganglios de la garganta, erupción cutánea generalizada o localizada en ciertas regiones. Complicaciones: Abscesos en distintos puntos de la superficie del cuerpo y en las vísceras; neumonía, pleuresía, peritonitis. Trt.: Preservar los caballos jóvenes del contagio; colocar los enfermos en locales de temperatura agradable, bien ventilados; fumigaciones y bebidas templadas; miel, kermes. 2.° Muermo. Enfermedad infecciosa, microbiana, que causa estragos en los solípedos, transmisible a la mayor parte de los animales y al hombre. Los lamparones no son más que la localización del muermo en la piel. Causas: El muermo no nace espontáneamente. La única causa es el contagio, que se efectúa por la expuición de los enfermos y por el producto de la secreción de las úlceras. Sínt.: Expuición viscosa, verdosa o sanguinolenta, glándula dura desarrollada en la garganta e infarto en los ganglios próximos a las úlceras cutáneas; chancros de la mucosa de la nariz y a veces de la piel; hinchazón de los miembros, abscesos subcutáneos, enflaquecimiento progresivo. Cuando las lesiones muermosas están localizadas exclusivamente en los pulmones, ninguna señal externa las revela. Lesiones: Además de las úlceras de la mucosa respiratoria y de la piel, numerosos pequeños nódulos grises, purulentos en el centro, desarrollados en los pulmones. Diagnóstico: Generalmente se puede hacer examinando con cuidado a los enfermos. En los casos dudosos se debe recurrir a la inyección de maleína. Profilaxis: Evitar el contagio.

Neumoenteritis.— Enfermedad contagiosa del puerco, que se ha confundido durante mucho tiempo con otras. Cs.: Contagio. Sínt.: Rubicundez, tumefacción de la piel en el cuello y sobre todo en los miembros; disnea, tos, mucha fiebre. No hay tratamiento curativo eficaz.

Neumonía.— Inflamación del pulmón. Es la pulmonía, como se dice vulgarmente. Reviste las formas aguda y crónica; es franca o infecciosa. Cs.: Microbios, fríos, introducción de alimentos o de bebidas en la tráquea y en los bronquios. Sínt: Inapetencia, aguadura, fiebre, aceleración de la respiración, tos, inyección de las mucosos, derrame sanguíneo, fenómenos notados en la auscultación y en la percusión del pulmón. Trt.: Descanso, sangría, sinapismos; emético o yoduro de potasio en las bebidas, alcalinos, sulfato de quinina, cresil. Cuando la neumonía hace estragos en estado epizoótico, hay que aislar los enfermos y desinfectar la cuadra.

Ojos (enfermedades de los).—Las principales son: 1.° La conjuntivitis o inflamación de la mucosa del ojo. Caracterizada por la rubicundez, la hinchazón de la membrana y un derrame mocopurulento. Trt.: Lociones antisépticas templadas (sublimado, 1 por 2,000; cresil, 1 por 200). 2.° La queratitis o inflamación de la córnea. Sínt.: Desarreglos del cristalino del ojo, inyección de su zona periférica, a veces ulceración y perforación que ocasiona la pérdida del ojo. Trt.: Lociones templadas de bórax (2 por 100) o de cresil (1 por 200), alimentación tónica, medicación arsenical. 3.° La oftalmía o inflamación de los tejidos intraoculares. Síntomas: Aumento del volumen del ojo, desarreglo de los humores intraoculares y de la córnea, a veces supuración y perforación del ojo. Cuando un ojo ha sido destruido por la oftalmia, el otro puede ser atacado consecutivamente (oftalmía simpática). Trt.: Lociones antisépticas templadas, punción aséptica del ojo. 4.° La amaurosis, ceguedad producida por la parálisis de la retina y del nervio óptico. Cs.: Desarreglos nerviosos; no hay tratamiento eficaz. 5.° La catarata, opacidad del cristalino de los dos ojos o de uno solamente. Cs.: Oftalmía, fluxión periódica, vejez. Sínt.. Mancha blanca, estrellada, en la profundidad del ojo, debilidad o pérdida completa de la vista. Incurable en los grandes animales. Trt.: En el perro, operación según los casos.

Paraplejía.— Nombre dado a la parálisis cuando ocupa la mitad inferior del cuerpo. Se observa en todas las razas. La afección designada en el caballo con el nombre de paraplegía o congestión de la médula es una intoxicación o una infección. Cs.: Frío, alimentación intensiva, trabajo con tiempo frío después de un descanso de varios días. Sínt.: Debilidad, parálisis de la mitad inferior del cuerpo, emisión de orina negruzca, sudores, quejidos, viva agitación. Trt.: Sangría, fricciones estimulantes, purgantes enérgicos.

Perineumonía contagiosa de la raza bovina.— Enfermedad infecciosa, transmisible, localizada en los órganos de la respiración. Muy grave. Cs.: Contagio. Sínt.: Fiebre, postración, somnolencia, aceleración de las grandes funciones, respiración quejumbrosa; tos débil, dolorosa; moquilla de ambas ventanas de la nariz; constipación, hinchazón del vientre; signos particulares, conocidos por la auscultación del pulmón. No se debe confundir con la tuberculosis y la pericarditis traumática. No tiene tratamiento eficaz.

Peritonitis.— Inflamación de la serosa que cubre la cavidad abdominal y los órganos que encierra. Cs.: Frío, infecciones, traumatismos penetrantes del vientre. Sínt.: Fiebre, inapetencia, cólicos, sensibilidad muy viva del vientre al tocarlo. Trt.: Sinapismo bajo el vientre, calomelanos y antisépticos al interior.

Peste bovina.— Enfermedad muy contagiosa del Extremo Oriente, que ha sido varias veces importada en las comarcas occidentales de Europa, en donde ha producido grandes estragos. Principales Sínt.: Fiebre, temblores, cólicos, lagrimeo; diarrea de color gris, luego sanguinolenta; erupción cutánea, estupefacción cada vez más pronunciada. La duración de la peste varía entre dos y ocho días. Su mortalidad llega a veces al 50 por 100 de los enfermos.

Pié (enfermedades del).— En el caballo, las principales son: 1.° El cuarto, abertura longitudinal que suele abrirse en el casco de las caballerías. Cs.: Casco delgado, esfuerzos de tracción, reacción del empedrado, mala herradura. Sínt.: Abertura del casco, derrame de sangre o de pus, cnjera, tumefacción de la corona. Tratamiento: Si el animal no cojea, herradura apropiada a la configuración del pié y ligadura del cuarto; si hay cojera, cataplasmas; en los casos graves, operación. 2.° Querafilosele. Tumor del casco desarrollado en el interior, que comprime los tejidos vivos y provoca la cojera. Sínt.: Obscuros y diagnóstico difícil. Trt.: Operación. 3.° Contusión de los tejidos subcórneos en la región del casco. Cs.: Trabajo en el empedrado, mala herradura. Sínt.: Manchas rojizas en la córnea de los talones, tumefacción de la piel por encima, supuración. Trt.: Quitar el clavo que ha herido las partes vivas, cataplasmas. Si la cojera es pronunciada o si supura mucho, operación. 5.° El clavo de calle. Lesión de la parte inferior del pié, producida por un cuerpo vulnerante que atraviese el suelo del casco o la ranilla. Sínt.: Análogos a los de la afección anterior. El mismo tratamiento al principio. Operación en los casos graves. 6.° El gabarro. Enfermedad de las caballerías en los asientos de manos y pies. Se distingue: a) gabarro cutáneo: o necrosis de la piel; b) entrepalmadura o mortificación de la piel, al principio de la uña; c) gabarro de la piel o necrosis de un tendón; d) gabarro cartilaginoso o necrosis del fibrocartílago de la piel. Cs.: Contusiones, llagas penetrantes, abscesos subcutáneos, acción prolongada del lodo frío sobre la piel. Sínt.: Tumefacción, induración, supuración, fístulas, cojera. Trt.: a) para el gabarro cutáneo: cataplasmas, baños calientes, curas antisépticas; b) para la entrepalmadura: lo mismo; c) para los otros dos: inyecciones escaróticas (licor de Villate, tintura de yodo) en las fístulas u operación. 7.° El galápago. Enfermedad caracterizada por el reblandecimiento y destrucción progresiva del suelo del casco del caballo. Empieza por la ranilla y se extiende por el suelo. Cs.: Linfatismo, maceración de la uña por el agua o por el pienso. Sínt.: Abertura más o menos ancha e irregular en la parte inferior del pié, vegetaciones salientes de las partes vivas puestas al descubierto, secreción purulenta que desprende un olor nauseabundo, desprendimiento parcial del casco. No hay cojera. Trt.: Al principio oblación del casco desprendido y aplicación de substancias astringentes, escaróticas o ligeramente cáusticas (brea, licor de Villate, pasta compuesta de alumbre calcinado y de ácido sulfúrico); después, operación. 8.° Enfermedad navicular. Afección de los tejidos profundos del pié, que ataca principalmente los miembros anteriores. Cs.: El paso vivo, percusiones violentas sobre el empedrado. Sínt.: Cojera intermitente, que se hace contínua al cabo de cierto tiempo; estando parado, el miembro enfermo está echado hacia adelante; a veces el casco se achica un poco, pero no se presentan fenómenos inflamatorios. Trt.: Neurotomía. 9.° La escarzura, dolor que padece un caballo en un pié, por estrechamiento progresivo del casco. Cs.: Alternativas de sequía y de humedad, mala cualidad del casco, casos defectuosos, herradura mal puesta, afecciones crónicas de los miembros acompañadas d cojera. Sínt.: Pié pequeño, estrecho en sus regiones posteriores, cojera intermitente y continua. Trt.: Cataplasmas, herraduras especiales, operaciones diversas. 10.° La aguadura. Inflamación del tejido reticular de los pies que reviste la forma aguda y crónica. Cs.: Alimentación intensiva, exceso de trabajo y tiempo cálido, trabajo sobre el empedrado, infecciones. Sínt.: Fiebre, sensibilidad extremadamente viva de los pies, actitudes especiales, apoyo muy doloroso, respiración corta y quejumbrosa. Si el mal no desaparece en ocho o quince días, persiste durante mucho tiempo en estado crónico. Trt.: Aguadura aguda: sangría, baños fríos, purgantes, salicilato de sosa. Se remedia la aguadura crónica con herraduras especiales. En el buey, las enfermedades del pié son mucho más raras que en el caballo. Las de naturaleza traumática deben ser combatidas con cataplasmas emolientes o antisépticas y estrechamiento del casco. También se observan algunas afecciones del pié en el carnero y en la cabra. Cs.: Humedad de los lugares en que permanecen los animales, contagio. Sínt.: Cojera, inflamación en lo alto del espacio interdigital y en la raíz de la pezuña, desprendimiento y supuración. Trt.: Arrancar las partes desprendidas de la pezuña y curar con el licor de Villate. Instalar en la puerta del aprisco un depósito que contenga una disolución escarótica, en la cual tengan que introducir los pies a la salida y a la entrada.

Piel (enfermedades de la).— Las enfermedades cutáneas son frecuentes y variadas en todas las especies. Solo señalaremos las principales. A. Eczema: Congestión de la piel, descamación abundante o reblandecimiento de la epidermis con supuración serosa y caída de los pelos. Cs.: Suciedad de la piel, artritismo. Trt.: Cortar los pelos y enjabonar las partes enfermas. Contra el eczema seco: Glicerina yodada, vaselina boricada al interior, alcalinos y licor de Fowler, Contra el eczema húmedo: Agua blanca, cresil en disolución al 3 por 100; polvos, o mejor todavía lavatorio con disolución de lisol de 1 a 3 por 100. El mismo tratamiento interno que para el eczema seco. B. Barros: Pequeños tumorcillos que le salen al ganado mular y vacuno. Cs.: Alta temperatura atmosférica, lluvia. Trt.: Descanso, alcalinos en las bebidas. C. Aguas en las patas: Tumefacción de la piel con los pelos de punta, supuración con olor desagradable, localizada en la parte inferior de los miembros. Cs.: Temperamento viciado, acción permanente de la humedad sobre la piel. Trt.: Licor de Villate en lociones sobre las partes enfermas, ácido arsenioso al interior. D. Roñas: En el caballo se observa tres variedades: 1.°, la roña sarcóptica, que se extiende rápidamente por toda la superficie del cuerpo; 2.° la roña psoróptica, localizada en el borde superior del cuello, en la caña y en la base de la cola; 3,° la roña simbiótica, limitada a la parte inferior de los miembros. En el buey existen dos variedades: 1.° la roña del matodéctica, que principia en las regiones superiores del cuerpo y se extiende por toda la piel del tronco; 2.° la roña simbiótica, que se presenta primero en la cola y luego se propaga al periné y a la cara interna de los miembros posteriores. En el carnero y la cabra se encuentran dos especies de roña; 1.° la roña dermatodéctica, que se presenta en las regiones cubiertas de lana y se propaga rápidamente por casi toda la superficie del cuerpo; 2.° la roña sarcóptica, generalmente localizada en la cabeza. El perro también padece dos especies de roña: 1.° la roña folicular, la más común, que se presenta generalmente alrededor de los ojos o en los labios, se propaga por los miembros y puede generalizarse, y la roña sarcóptica, que empieza en la parte superior de la cabeza o en el vientre y se propaga rápidamente a las demás regiones. Cs.: Parásitos. Las distintas clases de roña son siempre el resultado de un contagio. Sínt.: Depilaciones, rubicundez de la piel; costras de color gris, secas o viscosas, sanguinolentas; prurito vivo, excoriaciones, úlceras producidas por el roce, arrugas, etc. Trt.: Aislar los animales roñosos y desinfectar los locales. Esquilarlos. Aplicación sobre las partes enfermas de una preparación antipsórica, enérgica: pomada de azufre, pomada de Helmerich, pomada de sulfuro de carbono, pomada naftolada, solución de sulfuro de potasio (25 gramos en un litro de agua). Contra la roña dermatodéctica del carnero, baños; ácido arsenioso, 1 kilo; sulfato de hierro, 10 kilos; peróxido de hierro, 400 gramos; polvo de genciana. 200 gramos; agua 100 litros. E. Piojos y pulgas. Estos parásitos causan un fuerte prurito. Para matarlos, se usa la bencina o una infusión de tabaco y otros polvos antiparasitarios.

Pleuresía.— Inflamación de la pleura, membrana que cubre el interior de la cavidad toráxica y el pulmón. Es aguda o crónica. Cs. Frío, llagas penetrantes del pecho, infecciones, extensión a la pleura de la inflamación del pulmón. Sínt.: Fiebre, sensibilidad anormal del pecho; respiración corta, temblorosa; escalofríos; tos débil, dolorosa. Después indicios de la hidropesía toráxica. Trt.: Descanso, sinapismo bajo el tórax, fricciones vesicantes en las costillas, calomelanos y estimulantes al interior. Punción del tórax.

Rabia.— Enfermedad virulenta, contagiosa, frecuente en el perro, transmisible a todas las especies animales. Cs.: Inoculación por la mordedura de un animal rabioso. Jamás la rabia se desarrolla espontáneamente. Sínt. a) en el perro: modificaciones de la fisonomía, del carácter de las costumbres del animal; inquietud, agitación, extrañeza de la mirada, movimientos insólitos; para descansar el animal busca los sitios en que reinan el silencio y la oscuridad; se sienta sobre el trasero o se acuesta, se levanta casi en seguida, busca al amo o corre sin rumbo fijo, persigue fantasmas; luego sobreviene una calma relativa, a la cual sucede nuevo período de agitación: inapetencia o aprehensión de alimentos indigestos (paja, estiércol, trapos); sed, a veces imposibilidad de tragar o vómitos; el perro de lujo encerrado en casa, destroza las alfombras, las cortinas, etc.; el ladrido no tiene ya el mismo timbre, está velado, ronco, algunos permanecen mudos y tienen la boca abierta (rabia muda); propensión a morder, sobre todo a los animales de su especie y a las personas que no son de casa; cojeras, parálisis de la mitad inferior del cuerpo, muerte por asfixia. b) En el caballo: inapetencia, alternativas de excitación y de coma, temblores, sudores, coces, mordeduras, accesos terribles, parálisis que termina con la muerte. c) En el buey: manifestaciones análogas, además mugidos sordos, cabezadas y cornadas en el vacío o contra el pesebre. Trt.: lavatorio de la llaga virulenta, cauterización profunda con un cáustico enérgico (ácidos, cloruro de zinc) o el hierro candente. Vacunación por el método Pasteur, que ha surtido muy buenos resultados en el buey y en el caballo.

Reumatismo.— Estado mórbido general, cuya naturaleza es todavía desconocida. Da lugar a accidentes numerosos y variados. Los órganos en que el reumatismo se localiza habitualmente son las coyunturas y los músculos. Sínt.: Sensibilidad muy viva de la parte infectada, dolor a la presión. Tumefacción de las coyunturas, rigidez de las regiones musculares atacadas. Trt.: Salicilato de sosa en las bebidas.

Roña.— Enfermedad parasitaria del cerdo, producida por la indigestión de excrementos humanos que encierran huevos de Toenia sólium. Sínt.: Debilidad, andar dificultoso, granos blancuzcos desarrollados bajo la mucosa bucal, sobre los lados y la cara inferior de la lengua. Trt.: Impedir la diseminación de los excrementos humanos; tomar las medidas necesarias para que el cerdo no pueda ingerirlas.

Septicemia.— Enfermedad infecciosa determinada por el vibrión séptico (Pasteur). Complicación de las llagas. Sínt.: Tumefacción enorme, ardiente, dolorosa de los bordes de llaga infectada; gangrena de los tejidos, que se propaga rápidamente por las regiones vecinas; fiebre, escalofríos, sudores, estupefacción, debilidad, muerte rápida. Los síntomas generales son provocados por la reabsorción de los venenos que segrega el vibrión séptico. Trt. preventivo: Curas antisépticas en las llagas. Cuando el mal se ha declarado, desinfección minuciosa del trauma, inyecciones antisépticas de la zona entumecida, destrucción con el hierro candente de la zona gangrenada. Al interior estimulantes y antisépticos.

Singamosis.— Enfermedad epidémica que hace estragos en el faisán y causa pérdidas de consideración. Cs.: Introducción en la tráquea de gusanillos rojos (Syngamus trachealis) que se fijan en la mucosa y provocan la asfixia. Sínt.: tristeza, bostezos, tos, enflaquecimiento. Trt.: Aislar los animales que parecen estar enfermos. Dar a todos, durante cierto tiempo, cebos alimenticios en que se echa ajo machacado.

Sinovitis.— Inflamación de las membranas sinoviales. Cs.: Contusión, llagas penetrantes, esfuerzos, reumatismo. Los mismos síntomas que en la artritis y el mismo tratamiento.

Sobregana.— Tumor óseo que se forma en el tercio de la caña de la mano del caballo. Cs.: Juventud, trabajo prematuro. esfuerzos. Sínt.: Cojera, sensibilidad a la presión de la caña, en el punto en que la exótosis se desarrolla. Trt.: Fricciones vesicantes, cauterización.

Tétanos.— Enfermedad microbiana producida por el bacilo de Nicolaier. Complicación de las llagas. Cs.: Infección de los traumatismos por polvo, tierra o estiércol. Sínt. Molestia en los movimientos, rigidez de los miembros, apretamiento de las mandíbulas una contra otra, tensión y rigidez de los músculos, cola levantada, orejas echadas hacia atrás, respiración acelerada. Muerte por asfixia. Trt. Descanso, narcóticos en las bebidas. Si hay una llaga manchada, desinfectarla y aplicarle una cura antiséptica.

Tifoidea (fiebre).— Enfermedad contagiosa del caballo, caracterizada por una profunda estupefacción, por la coloración de caoba de la mucosa ocular, por lagrimeo y un estado febril más o menos intenso. También se llama influenza. No tiene ninguna relación con la fiebre tifoidea del hombre. Cs.: Contagio. Complicaciones: Neumonía, pleuresía, gastroenteritis, meningitis. Trt.: Sangría, sinapismos, purgantes estimulantes, antisépticos.

Tiro.— Vicio que adquieren los caballos, por el que se agarran al pesebre con los dientes, dejando así el cuerpo hacia atrás. Contraen los músculos del cuello, dejando oír un ruido causado por una deglución de aire. De aquí resulta un desgaste especial de los dientes característicos del vicio. Trt.: Aplicación de un cabestro especial contra el tiro.

Tuberculosis.— Enfermedad infecciosa producida por el bacilo de Koch. Hace estragos en todos los países, en todas las especies animales y en el hombre. Cs.: Contagio y herencia. Las materias esputadas, frescas o secas son muy virulentas. La infección tiene lugar principalmente por las vías respiratorias (aire cargado de polvillos tuberculosos), excepcionalmente por las vías digestivas (ingestión de productos tuberculosos). La transmisión hereditaria es rara. Para el hombre, el contagio de la tuberculosis por los animales es muy raro. Se ha exagerado y se exagera todavía considerablemente el peligro del contagio por la carne y la leche. Sínt:. Tos, esputos, adelgazamiento, piel adherente a las costillas; tumefacción de los ganglios linfáticos superficiales, fenómenos que indica la auscultación y la percusión del pecho. Los enfermos se debilitan gradualmente y mueren en el marasmo. Diagnóstico: Durante la vida sé puede establecer por el examen de los enfermos, por el estudio bacteriológico de las materias esputadas y por las inyecciones de tuberculina (Koch). En la autopsia, en los casos dudosos, hay que buscar el bacilo en las lesiones. Profilaxis: Evitar el contagio. Cuando las lesiones están circunscriptas, se puede comer la carne. La virulencia tuberculosa es destruida por la ebullición a una temperatura de 85°. En los grandes animales la tuberculosis es incurable. La tuberculosis de las aves es muy frecuente. Las aves se adelgazan gradualmente y mueren en el marasmo. En la autopsia se encuentran el hígado y el bazo llenos de tubérculos. La enfermedad resiste a todas medicaciones. El único medio de extirparla es matar los animales que han sufrido el contagio y desinfectar con mucho cuidado el corral.

Tumores.— Producciones mórbidas más o menos voluminosas, generalmente sin dolor, adherentes o no a la piel, estacionarias o invasoras. Los tumores benignos quedan circunscriptos a la región en qué se desarrollan y no se vuelven a reproducir después de la ablación correctamente efectuada. Los tumores malignos (sarcoma, cáncer) se propagan a los tejidos que los rodean, llegan hasta los ganglios linfáticos vecinos y se generalizan. Sus síntomas, en todo semejantes a los de las enfermedades micróbicas crónicas, indican claramente que son de naturaleza infecciosa.

Vértigo.— Congestión o inflamación de las membranas que recubren el encéfalo. Cs.: Temperatura atmosférica elevada, forraje nuevo, golpes sobre el cráneo, parásitos, enfermedades infecciosas. Sínt.: Somnolencia, estupefacción, como interrumpido por períodos de excitación. A veces los enfermos se tiran contra la pared, o, si están en libertad, empiezan a dar vueltas. Trt.: Sangría, purgantes, irrigación continua del cráneo o aplicación de nieve.


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