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Materiales Históricos de la Patagonia Austral
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Guía Comercial de Magallanes, 1918
sobre la administración pública, comercio e industria

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El Cuidado de los Pollitos

Para seguir las instrucciones sobre la cría de los pollos en variadas condiciones, es preciso aprender antes ciertos principios.

En primer lugar, no hay dos aves exactamente iguales; el maíz, el trigo u otro alimento producido en una región puede ser enteramente distinto al que se da en otras regiones. Existen también muchas graduaciones en una variedad cualquiera de grano. Prácticamente esto imposibilita dar reglas fijas para la cría de pollos, por otra parte las diferentes estaciones del año cambian el efecto de los alimentos; de modo que es preciso seguirse del propio discernimiento después de leer todas las instrucciones sobre la materia. Otro punto importante es el de la manera y tiempo de alimentar, influyen tanto los resultados como los alimentos mismos.

Los pollitos requieren bastante ejercicio pero en días despejados en que se les suelta; ellos obtendrán el suficiente naturalmente; encerrados en casa o corral pequeño, se pondrán indolentes a no ser que se adapte algún medio para darles ejercicio, como no están libres para buscar el pasto, los insectos y muchas otras cosas que los sustentan, es preciso cuidar mejor de las gallinas acorraladas.

Cuando por primera vez se conducen los pollitos de gallinero o incubador a las casetas o polleras, es necesario tenerlos lo mas quietos posible treinta y seis horas, al menos. Se necesita gran cuidado para impedir que se descarríen o enfríen, al cabo de este tiempo se les da su primera comida, el mejor para esto es el pan de trigo tostado en horno y molido finamente, mezclándolo con un cuarto de su peso de huevos crudos. Esta maza se debe secar lo suficiente para hacerla desmoronadiza, puede dejárseles la primera vez todo el día y al siguiente se les da cada dos horas. Después de esto solo se les debe dar una vez al día por espacio de unas dos o tres semanas. Tan pronto como los pollitos hayan aprendido a comer, es bueno ponerles arena o carbón vegetal desmenuzado y agua tibia, en punto accesible; véase que la arena sea lo suficiente fina para que pase por un sedazo con mallas de 2½ por 2½ mm. El agua debe colocarse de tal modo que los pollitos no caigan en ella. El platito de 15 cm. a través de 5 cm. de profundidad, es bebedero muy a propósito. El agua se puede ir reponiendo con invertir sobre ella una lata llena de agua y teniendo un pequeño agujero a menos de 5 cm. del borde. Este abastecerá de agua a medida que se vaya usando y evitará también que se metan en ella los pollitos.

Después del segundo día y hasta que tengan cinco o seis semanas, se alimentan los pollitos con pan de maíz dos o tres veces diarias, alternando con trigo o maíz machacado, o millo todo de una vez o alternado. Si los pollitos necesitan ejercicio, riéguese el grano entero o machacado por el suelo. Téngase cuidado de no darles demasiado pan de maíz en este caso, pues no buscarán el grano si de este tienen cuanto necesitan. El pan de maíz se hace mezclando cinco partes de moleduras de maíz con una parte de moyuelo de trigo y media parte de pedacitos de carne o una parte de huevo mezclada con suero de leche en un balde hasta que esté tieso. El balde se cubre y se introduce en un tacho de agua hirviendo para que perciba el vapor por dos o tres horas. Puede prepararse lo suficiente de este alimento para que dure dos días. Después del tercer día los pollitos deben alimentarse cinco veces al día hasta que tengan seis semanas. Pasada esta edad bastan tres o cuatro veces diarias. Urge observar regularidad en la alimentación. Supuesto que el agua de bebida se envenena si se la deja ensuciar debe conservarse a la sombra durante los días calurosos, cambiándola dos veces por día al principio y una vez después de las dos semanas. El alimento verde se da desde el tercero hasta el décimo día. El mejor para esto es el pasto tierno, picado con largo de tres mm. Si no se obtiene éste, dense legumbres verdes, tales como remolacha, zanahoria, papas o repollo molido o picado muy finamente, una vez al día. Cumplidos los diez días los pollitos obtendrán el suficiente alimento verde si se les deja correr entre el pasto.

A las seis u ocho semanas ya se les podrá soltar, sin mayor atención. La caseta deberá conservarse limpia y bien ventilada. A medida que van creciendo los pollitos necesitan más espacio. Es prudente visitar las casetas de noche para ver que los pollitos no estén demasiado agrupados.


p.172   p.173   original(es)